El Festival Perelada celebra cuarenta años como territorio de creación viva
ISRAEL DAVID MARTÍNEZ MAY. 1, 2026
El Festival Perelada alcanza este verano su cuadragésima edición con una programación que evita la simple conmemoración y convierte la memoria en materia activa. Del 17 de julio al 9 de agosto, el recinto del castillo de Peralada desplegará una propuesta donde la lírica, la danza, la música de cámara, la escena contemporánea y el pensamiento artístico se entrelazan bajo el lema 40 años en camino.
La edición se presenta como una afirmación de identidad. Perelada contempla sus cuatro décadas de historia lejos del álbum retrospectivo: lo hace desde la continuidad, desde la convicción de que un festival permanece vivo cuando sigue encargando obras, convocando intérpretes de referencia y abriendo espacios de riesgo. En este sentido, la programación de 2026 articula un equilibrio especialmente significativo entre grandes nombres internacionales y creación contemporánea.
La inauguración, el 17 de julio en la iglesia del Carmen, reunirá a la soprano Ermonela Jaho y al tenor Benjamin Bernheim, dos voces de fuerte personalidad expresiva, en un recital consagrado a la ópera italiana y francesa. Ese mismo espacio acogerá otros hitos vocales de la edición, como el regreso de Bryn Terfel el 25 de julio, la presencia de Sara Blanch junto a Michael Spyres el 8 de agosto y la clausura, el 9 de agosto, con Jordi Savall, Núria Rial y Les Musiciennes du Concert des Nations, en un programa dedicado al Barroco italiano.
Uno de los ejes más relevantes será la apuesta por los estrenos. El 26 de julio se presentará Diario di una madre, ciclo de canciones de Alberto García Demestres con textos de Cristina Pavarotti, interpretado por Sabina Puértolas y Rubén Fernández Aguirre. La obra propone un itinerario íntimo sobre maternidad, memoria y desaparición progresiva de la conciencia. También tendrá especial relieve Estètica i massacre, de Carles Prat, ópera contemporánea con libreto de Carlota Gurt y dirección escénica de Oriol Pla, centrada en la construcción de la identidad en la era digital.
La danza, uno de los territorios fundamentales del Festival, ocupará un lugar central en el mirador del castillo. El 18 de julio, Joan Antón Rechi concebirá la propuesta escénico-gastronómica 40 años en camino, una celebración expandida con la participación de Botis Seva, ganador del Carmen Mateu Young Artist European Award. Más adelante, Niu, de Aleix Martínez, celebrará los diez años del Campus Perelada, mientras que 4 Danced Seasons, con coreografía de Mourad Merzouki y dirección musical de Julien Chauvin, propondrá una lectura física y urbana de Las cuatro estaciones de Vivaldi.
La programación incorpora también la presencia de Sílvia Pérez Cruz, que actuará los días 29 y 30 de julio con un nuevo proyecto concebido como un recorrido entre intimidad y expansión vocal. En el Celler Perelada, Lorena Nogalrecuperará Le Terroir, pieza site-specific donde cuerpo, vino, espacio y transformación dialogan desde una misma poética material.
Fuera del recinto habitual, el Festival proyectará su aniversario hacia Barcelona con un concierto extraordinario en el Palau de la Música Catalana a cargo de la Orquestra del Festival de Bayreuth, dirigida por Pablo Heras-Casado, con fragmentos de Der Ring des Nibelungen y voces como Catherine Foster, Klaus Florian Vogt y Nicholas Brownlee.
La dimensión patrimonial se completará con la exposición Festival Perelada: instantes que transforman. 40 años de historia, visitable en el Museo Castillo de Peralada de junio a diciembre de 2026, y con un programa de confluencias artísticas que incluye encuentros, cine y reflexión.
Perelada celebra así cuarenta años como una forma de permanencia en movimiento. Su verdadero aniversario reside ahí, en seguir entendiendo la cultura como encargo, transmisión, riesgo y hospitalidad artística.

